Practicando el Libro de 2 Corintios

Semana 19 --- Derribar Fortalezas
Domingo --- Lectura Bíblica: 2 Co 10: 6

"Llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta" (2 Corintios 10:5b-6)

DESTRUYENDO LAS FORTALEZAS DE LA MENTE (3)

Satanás tiene sus fortalezas en nuestra mente, que son las razones, las justificaciones, los razonamientos que provienen de nosotros. Segunda a los Corintios 10:4-5 deja bien claro que todo eso se levanta contra el conocimiento de Dios. Por tanto, tales fortalezas deben ser destruidas. Debemos destruir todas las fortalezas que Satanás construyó en nuestra mente. No vivamos en la esfera de nuestra alma natural, no transformada. Ya pasaron veintiocho años desde que la restauración del Señor comenzó en Brasil; ese es el tiempo que hemos procurado estar en el espíritu. Esperamos que todos vuelvan al espíritu humano que está mezclado con el Espíritu de Dios (1 Co 6:17). El problema es que por tantos años hemos sido influidos por nuestra alma natural y perjudicados por ella. Por tantos años hemos sido malentendidos por personas, pero, alabado sea el Señor, siempre tratamos de volver al espíritu.

Esperamos que todos volvamos al espíritu. Vamos a destruir toda altivez, todo orgullo que hay en nuestro interior y que se levanta contra el conocimiento de Dios. ¿De dónde viene el orgullo? Viene de la mente. Tenemos que ver a los demás como superiores a nosotros mismos. Pero el problema es que siempre nos consideramos mejores y más fuertes que los demás. Si caemos en la mente, si caemos en los razonamientos, siempre nos consideraremos acertados y a los demás los consideramos equivocados. ¿De dónde viene todo esto? Todo viene del alma y nos hace caer en la trampa de Satanás. De esta manera reforzamos las fortalezas en nosotros. ¿Por qué criticamos? Porque nos consideramos mejores.

¡Que todos nos volvamos al espíritu! No caigamos más en la mente ni vivamos en nuestra alma caída. ¡Otra vez digo, cuántos mensajes hemos liberado! Si el alma no es saturada por el espíritu, es como la vasija que no tiene aceite (Cf. Mt 25). A pesar de que somos salvos, de que somos vírgenes para el Señor (2 Co 11:2), no podremos entrar en las bodas del reino milenial. Si queremos disfrutar la recompensa del reino milenial, debemos volvernos al espíritu y orar cabalmente delante del Señor: "Señor, quiebra las fortalezas de mi mente. No quiero estar más en la mente. Quiero volverme al espíritu porque solamente el Espíritu puede darme vida. ¡Alabado sea el Señor!"

En 2 Corintios 10:6 Pablo continuó: "Y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta". Antes, todos los corintios estaban en el alma. Ahora fueron traídos de regreso al espíritu, no dando lugar a las fortalezas, sino siendo obedientes a Cristo. Nuestra obediencia le da al Señor la base para tratar con la desobediencia de los demás. Que todos nos sometamos a la palabra de Pablo, en lo que tiene que ver con volvernos al espíritu. Y en cuanto a los desobedientes que no quieren someterse, que no quieren destruir sus fortalezas, Pablo dice aquí: "Estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta". Por tanto, vamos a destruir las fortalezas de nuestra mente y volvernos al espíritu. ¡Alabado sea el Señor!

La Frase Clave:
Nuestra obediencia le da al Señor la base para tratar con la desobediencia de los demás