Practicando el Libro de 2 Corintios

Semana 23 --- La Visión que Pablo Vio en el Tercer Ciel
Viernes --- Lectura Bíblica: 2 Co 12:1-6

"Y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe), que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar" (2 Corintios 12:3-4)

La visión que Pablo tuvo en el tercer cielo

En 2 Corintios 12:1-6, Pablo habla de la visión que tuvo. Sin embargo debemos ver que esta porción es la continuación de 11:30-33. En este pasaje dice que se gloriaba con respecto a su debilidad. En los versículos 31-33 él dice: "El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien es bendito por los siglos, sabe que no miento. En Damasco, el gobernador de la provincia del rey Aretas guardaba la ciudad de los damascenos para prenderme; y fui descolgado del muro en un canasto por una ventana, y escapé de sus manos". Después de haber hablado de sus sufrimientos por el evangelio, Pablo dijo: "Ciertamente no me conviene gloriarme; pero vendré a las visiones y a las revelaciones del Señor" (12:1). Esto puede ser un indicio de que las visiones que él tuvo le fueron dadas en un período no muy lejano de aquel en que estuvo en Damasco. De no ser así, ¿por qué hablaría con respecto al evento de Damasco?

Él fue arrebatado al tercer cielo y también al paraíso y oyó palabras que no le es dado al hombre expresar (2 Co 12:4). Pero él tuvo que revelar esa experiencia porque debía vindicar su apostolado, para que los hermanos no cayesen nuevamente en la observancia de la ley. Pablo quería ser fiel a Cristo, porque quería que todos fueran llevados, como una virgen pura, a un solo esposo que es Cristo. Era como si dijese a los santos: "Ustedes tienen que ser fieles a Cristo, que es su marido. Todo lo que tenemos viene de Cristo". Por eso, una vez más habla de la visión que tuvo.

En su humildad, Pablo no tenía el coraje de hablar claramente de sí mismo; por eso dijo: "Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo". ¿Dónde está el tercer cielo? El tercer cielo debe ser el cielo de los cielos, las alturas (Dt 10:14; Sal 148:4), donde está el trono de Dios (Ef 4:10; He 4:14; 1:3).

¿Cómo fue posible que Pablo fuera arrebatado hasta el tercer cielo? ¿Dónde estaba Pablo? Él estaba en el espíritu. Si estaba en el cuerpo, o fuera del cuerpo no lo sabía; pero estaba en el espíritu. En el espíritu pudo ir al tercer cielo. Por eso, aquí nos habla que, en el espíritu, recibió la revelación del Señor Jesús. Él "fue arrebatado al tercer cielo y oyó palabras inefables, que al hombre no le es permitido expresar" (v. 4).

En 2 Corintios 12:5-6 Pablo dice: "De tal hombre me gloriaré; pero de mí mismo en nada me gloriaré, sino en mis debilidades. Sin embargo, si quisiera gloriarme, no sería insensato, porque diría la verdad; pero lo dejo, para que nadie piense de mí más de lo que en mí ve, u oye de mí". Él tuvo temor de que lo exaltaran más allá de lo que había visto y oído. Eso no solamente es la humildad de Pablo; es también una dirección que él nos da. Pablo estaba en el espíritu, y fue al tercer cielo, pero no se gloriaba, en cambio decía "un hombre en Cristo". Pablo era alguien en Cristo, una nueva criatura; él no estaba en sí mismo, sino en Cristo. Nosotros también debemos anhelar esto. Viviendo siempre en el espíritu, siendo fieles al Señor como una virgen pura y no oyendo comentarios de los demás sino sólo las palabras del Señor para ver Sus visiones y revelaciones.

La Frase Clave:
Estando en el espíritu podemos tener visiones y revelaciones del Señor