La Casa del Alfarero

Semana 1 --- El Alfarero
Lunes --- Leer con oración: Jer 18:1-4; 2 Ti 2:20

Pero en una casa grande, no solamente hay vasos de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y unos son para honra, y otros para deshonra. (2 Ti. 2:20)

El Alfarero

Casi todo el mundo sabe lo que es un alfarero. El alfarero es una persona que moldea el barro para hacer con él diversos objetos. Antiguamente los alfareros trabajaban el barro con las manos, dándole diferentes formas. El barro era puesto sobre una tabla circular que estaba unida por un eje central a una rueda más pequeña, cerca del suelo. El alfarero, al hacer, girar con los pies la rueda inferior, hacia girar también la rueda superior, y con las manos, moldeaba el barro que giraba. Así, los utensilios de barro eran hechos según la voluntad del alfarero.

Cierta vez, Dios envió al profeta Jeremías a la casa del alfarero (Jer 18:1-4). Cuando leemos este pasaje, nos damos cuenta de que el mismo Dios es el alfarero. ¿Ya oyó decir que Dios es el alfarero? Hemos oído decir que Dios es todopoderoso y que está sentado en Su trono en el cielo. Ciertamente, nuestro Dios es omnipotente, pero Él también es un alfarero muy práctico que trabaja con Sus propias manos para moldear Sus vasos.

La casa del Alfarero

Si Dios es el alfarero, entonces la casa del alfarero es la casa de Dios. El apóstol Pablo nos dice claramente en 1 Timoteo 3:15, que la casa del Dios vivo es la iglesia. Dios no es una estatua inmóvil que adorna un mueble. Él es una persona viva y tiene también una casa viva. El libro de Efesios nos revela que la iglesia es la familia de Dios, la habitación de Dios en el espíritu (Ef 2:19, 22). En la epístola a los Hebreos leemos que la iglesia es la casa de Dios (He 3:5, 6). Por tanto, no nos queda ninguna duda de que la iglesia es la casa de Dios, la casa del Alfarero.

Romanos 9:21-23 afirma que, del mismo barro, el alfarero puede hacer un vaso para honra y otro para deshonra, según Su voluntad. Dios es soberano, y como el Alfarero divino, tiene potestad sobre el barro, para hacer de la misma masa vasos para honra destinados para gloria, o vasos para deshonra destinados para destrucción. Tratándose de la elección de Dios, todo depende de Su misericordia. Es únicamente por Su misericordia que hoy podemos ser vasos en Su casa, la iglesia. Debemos ser impresionados con este asunto de los vasos. Cuando observamos a los hermanos en una reunión de la iglesia, ¿cuál es la característica que más nos llama la atención? ¿Será su manera de vestir? o ¿la forma como las hermanas se peinan? ¿0 será la manera de hablar de cada uno? ¿Qué vemos en la reunión de la iglesia? ¿Qué esperamos ver en la casa del alfarero? En la casa de Dios hay muchos vasos de misericordia. Cada hermano es un vaso, cada hermana es un vaso, y nuestro Dios, como el Alfarero, está trabajando cuidadosamente para moldear Sus vasos. ¡Aleluya, en la iglesia, en la casa del Alfarero, los vasos están siendo preparados para gloria!

La iglesia no sólo es un lugar agradable, donde hay personas sonrientes e himnos bonitos. Esto es sólo la parte visible; en otras palabras, la iglesia es en realidad, la casa del Alfarero, donde hay vasos de misericordia que están siendo preparados en las manos del divino Alfarero. Dios está haciendo una gran obra en esta tierra: Él nos está conformando a la imagen de Su Hijo. Él está trabajando en la iglesia en cada uno de Sus hijos. Estamos sobre las "ruedas", y Dios nos está moldeando con Sus propias manos por medio de Su Palabra.

Palabra-Clave:
Vasos

Su palabra-clave es:

Pregunta:
¿Qué está haciendo Dios en Su casa?