Apartado para el evangelio de Dios

Semana 15 --- La predicación del evangelio a los judíos

Sábado --- Leer con oración: Gn 2:7; Ro 9:19-23; 2 Ti 2:19-20; 1 P 1:7

“Y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria” (Ro 9:23)

VASOS DE HONRA Y VASOS PARA DESHONRA

Al escribir a los judíos, sus compatriotas, Pablo usó un ejemplo muy bueno: “Pero me dirás: ¿Por qué, pues, inculpa? porque ¿quién ha resistido a su voluntad? Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? () ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción, y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria?” (Ro 9:19-23). Es como si Pablo estuviera diciendo a los judíos: “Dios escogió y separó a un grupo de personas como vasos de misericordia, como Sus vasos. Por eso, no usen su fuerza para ir contra lo que Dios determinó, intentando quebrar esos vasos. Los vasos fueron hechos por Dios y para Dios, que desea que sean para Su gloria. Ustedes deberían alegrarse por eso, y no tener envidia. Si Dios no los usó a ustedes, sino a otros, eso es asunto de Él. Necesitamos aceptar Su voluntad soberana”.

Estos versículos hablan del alfarero que usa el barro para hacer vasos. Un vaso existe para contener algo, pero es el alfarero quien determina si el vaso es para honra o deshonra. Dios desea que seamos vasos para honra, sin embargo hay vasos que son para deshonra.

El hombre fue hecho de barro, por tanto fuimos creados como vasos de barro (cfr. Gn 2:7; Is 64:8; Ro 9:20-24). Éste también se asemeja a los vasos de madera (2 Ti 2:20; cfr. Job 19:10; Mt 3:10). Los vasos de madera son mejores y más útiles que los de barro. La madera indica la naturaleza humana y los vasos hechos de una buena madera representan a las personas de una humanidad elevada.

La plata en la Biblia representa a la obra de redención hecha por el Señor Jesús (Lv 5:15; 27:3; cfr. 1 P 1:18-19). Por la redención de Cristo y por el hecho de que la vida de Dios entró en el hombre, éste se convierte en un vaso de plata. Esta fue nuestra experiencia y debemos valorar el hecho de haber sido comprados por precio (1 Co 6:20), ¡pues quien nos redimió y rescató fue el Señor! ¡Aleluya!

Después de recibir el evangelio de la gracia comenzamos a servir en la iglesia, en donde Dios quiere usarnos y saturar todo nuestro ser con Su vida y naturaleza, para llegar a ser vasos de oro (1 Co 3:12).

Ya hemos recibido la salvación, fuimos redimidos por el Señor y nos convertimos en vasos de plata. Él también nos dio la vida divina, que es representada por el oro incorruptible. Así como el oro es refinado por el fuego, a medida que negamos nuestra vida del alma, somos purificados y transformados en vasos de oro (1 P 1:7).

El apóstol Pablo advirtió a su joven colaborador Timoteo con estas palabras: “Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo” (2 Ti 2:19). A continuación dice: “Pero en una casa grande, no solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y unos son para usos honrosos, y otros para usos viles” (v. 20).

Aquellos que fueron apartados por Dios son vasos de plata, pues fueron redimidos por Él. Sin embargo, el trabajo de Dios en ellos no termina allí, ¡porque aún quiere transformarlos en vasos de oro! Ellos desean crecer y ser más usados por Él, es decir, llegar a ser vasos de oro.

Si usted desea convertirse en un vaso de oro, útil en las manos del Señor, y ser un colaborador del evangelio, necesita pasar por el fuego y ser refinado varias veces hasta que le sea quitado lo que es natural. ¡Alabado sea el Señor! pues, aunque en el presente sea afligido por diversas pruebas, usted puede volverse al Señor, ser iluminado, arrepentirse y ser purificado. Si procede así, será un “instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra” (2 Ti 2:21). ¡Aleluya! Este vaso puede ser usado por Dios..

Punto Clave:

Creado, redimido y usado por Dios.

Su punto clave es:
Pregunta:

¿Cómo convertirse en un vaso de honra?