Practicando el libro de Colosenses

Semana 23--- La Palabra de Cristo habite ricamente en nosotros
Domingo --- Lectura Bíblica: Col. 3:16; Ef. 5:18-20; Col 3:18, 22–4:1

"La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales" (Colosenses 3:16)

La Palabra de Cristo habite ricamente en nosotros

Colosenses 3:16 dice: “La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales”. Este versículo es semejante a Efesios 5:18-20. Efesios nos habla de ser llenos del Espíritu; Colosenses, de ser llenos de la Palabra. Ser llenos del Espíritu es ser llenos de la palabra, porque la palabra es el Espíritu (Jn 6:63b). Efesios 5:18-20 resalta que la vida de la iglesia es una vida en la cual somos llenos del Espíritu. La vida de la iglesia incluye la vida de reuniones, en las cuales tenemos salmos, himnos y cánticos espirituales, tenemos la instrucción y el consejo mutuo, tenemos alabanza. En la vida de la iglesia, en la reunión, el punto más importante es hablar. Por eso en Efesios 5 Pablo destaca el hecho de que podemos llenarnos en el Espíritu hablando entre nosotros con salmos, himnos y cánticos espirituales. En Colosenses, un libro que habla de Cristo como la Cabeza del Cuerpo, Pablo destaca que debemos llenarnos de la palabra, dejando que ella more ricamente en nosotros, enseñándonos y aconsejándonos unos a otros con salmos, himnos y cánticos espirituales. Todo esto es con acción de gracias, o con gracia, en el corazón para Dios.

En Colosenses 3:18, Pablo habla de nuestra relación en la vida de la iglesia. Esa relación debe ser regulada por la paz de Cristo (v. 15) y por la palabra de Cristo (v. 16). La esposa debe ser sumisa al marido y el marido debe amar a la esposa. Esta es la vida familiar en la vida de la iglesia. Igualmente la relación entre padres e hijos es parte de la vida de la iglesia. La vida de la iglesia incluye la vida familiar. También en casa debemos exaltar a Cristo como la Cabeza. Algunos hermanos piensan que la vida familiar no tiene nada que ver con la vida de iglesia. Esto es un engaño, porque la vida familiar es parte de la vida de la iglesia. La vida de la iglesia incluye la vida de reuniones, la vida familiar y también nuestra vida social (vs. 22-4:1).

En Efesios vemos que la vida de la iglesia incluye la vida de reunión, la vida familiar, la vida social y, finalmente, una vida de guerra, de lucha contra Satanás. Pero aquí en el vivir del nuevo hombre, debemos tener a Cristo como Cabeza en todo. La esposa debe someterse al marido en el Señor, porque Cristo es la Cabeza. El hijo debe obedecer a los padres, teniendo a Cristo como la Cabeza. La relación del siervo con su señor, y del señor con el siervo, también debe tener a Cristo como la Cabeza. Debemos tener a Cristo como nuestra vida, nuestra cabeza. El vivir del nuevo hombre tiene a Cristo como vida. Por eso debemos hacer que la palabra de Cristo more ricamente nosotros. No sólo la palabra logos, es decir la palabra constante, sino también la palabra que el Señor nos habla en cada momento, es decir la palabra rhema. Cuando surge alguna situación familiar o en el servicio, debemos volvernos al espíritu y clamar: “¡Oh Señor Jesús!” El Señor nos dará el sentimiento para saber responder, reaccionar y decidir.

En el nuevo hombre tenemos la paz de Cristo como árbitro y la palabra de Cristo morando ricamente en nosotros. Las cosas viejas ya pasaron, todo es nuevo. Ahora ese Cristo, como el Espíritu, está en nosotros y nosotros lo disfrutamos. Como resultado tenemos paz. Alabado sea el Señor. Este es el vivir del nuevo hombre.

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Pregunta:
       ¿Qué significan las palabras logos y rhema?