PRACTICANDO EL LIBRO DE LOS HECHOS

Semana 14 --- La iglesia en Filipos
Miércoles --- Leer con oración: Hch 16:25-40; 11:14; 16:15; 18:8; Gn 7:1

“Y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa” (Hch 16:30-31)

LA SALVACIÓN DE LAS FAMILIAS DE LIDIA Y DEL CARCELERO

En Filipos, Pablo y Silas tuvieron experiencias impresionantes con el Señor. Hechos 16:25 dice: “Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían”. De ese modo, los compañeros de prisión absorbían las palabras de los himnos y cánticos que los apóstoles cantaban. En el versículo 26 leemos: “Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron”. Aunque estuviesen encadenados en la prisión, el espíritu de los apóstoles estaba libre y ellos estaban revestidos de poder.

En los versículos 27 al 29 leemos: “Despertando el carcelero, y viendo abiertas las puertas de la cárcel, sacó la espada y se iba a matar, pensando que los presos habían huido. Mas Pablo clamó a gran voz, diciendo: No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí. Él entonces, pidiendo luz, se precipitó adentro, y temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas”. De ese modo vemos que los siervos del Señor, aunque encadenados y aun después de ser azotados, expresaban la vida divina en la cárcel. De hecho, ellos expresaban y representaban a Aquel que tiene toda la autoridad en los cielos y en la tierra, que murió, resucitó y es el Señor de todos.

El carcelero preguntó a los apóstoles: “Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?”, y ellos le respondieron: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa” (vs. 30-31). Ese es un versículo muy disfrutable y práctico. Indica que la familia del creyente es una unidad completa para la salvación de Dios. En la Biblia tenemos varios ejemplos de esto: la familia de Noé (Gn 7:1), las familias que participaron en la pascua (Ex 12:3-4), la familia de Rahab (Jos 2:18-19), la casa de Zaqueo (Lc 19:9), la casa de Cornelio (Hch 11:14), la casa de Lidia (16:15), la casa del carcelero mencionada anteriormente, y la casa de Crispo en Hechos 18:8.

Pablo y Silas predicaron la Palabra de Dios al carcelero y a todos los de su casa (v. 32), el cual, en aquella misma hora de la noche, cuidó de ellos lavándoles las heridas de los azotes. Seguidamente fue bautizado, con todos los suyos (v. 33), mostrando que no había reglamentos para que alguien fuera bautizado; bastaba creer (cfr. Mr 16:16), lo que igualmente hoy debe ser nuestra práctica. Toda la casa del carcelero fue salva y él cuidó de los apóstoles, no le importó los oficiales superiores ni los criminales. Él también participó de la comunión de los apóstoles, la comunión del Cuerpo de Cristo. ¡Que salvación maravillosa! Pablo y Silas oraban y cantaban, y por eso, los presos no huyeron y tal vez creyeron en el Señor, tal como lo hizo el carcelero y todos sus familiares.

Hechos 16:35-36 dice: “Cuando fue de día, los magistrados enviaron alguaciles a decir: Suelta a aquellos hombres. Y el carcelero hizo saber estas palabras a Pablo: Los magistrados han mandado a decir que se os suelte; así que ahora salid, y marchaos en paz”. Pablo, además de judío, era ciudadano romano. La ley romana era muy rigurosa y ellos no habían sido juzgados ni condenados, y fueron azotados y echados en la prisión, y ahora, como si nada hubiera sucedido, querían soltarlos. Los alguaciles comunicaron esto a los magistrados, los cuales quedaron con miedo, al saber que eran ciudadanos romanos. Entonces, les pidieron disculpas y les rogaron que saliesen de la ciudad (vs. 38-39).

En el versículo 40 leemos: “Entonces, saliendo de la cárcel, entraron en casa de Lidia, y habiendo visto a los hermanos, los consolaron, y se fueron”. Ese fue el comienzo de la iglesia en Filipos, compuesta de dos grupos de personas: la familia de Lidia y la familia del carcelero. La iglesia en Filipos era muy sencilla y dulce. ¡Que comienzo maravilloso tuvo el Señor en Europa!

Punto Clave:
La familia es una unidad completa para la salvación de Dios

Su punto clave es:

Pregunta:
¿Cuál es el único requisito para que alguien sea bautizado?