El Evangelio de Dios en mi Casa

Semana 1 --- Engendrando Vida

Jueves --- Leer con oración: Gen. 1: 26-27

“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.” (Gen. 1:26)

El Propósito Inicial de Dios

Génesis 1:26 dice, “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra”. Vamos a leer juntos este versículo: “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.” En esta tierra, cuando muchas empresas desean hacer un nuevo producto, ellas siempre tienen un secreto industrial. Este secreto industrial se guarda para que nadie elabore un producto similar. Por ejemplo Coca Cola, nadie sabe su fórmula; esto es un secreto industrial. Pero alabado sea el Señor porque Génesis 1:26 nos revela el secreto industrial de Dios concerniente a la creación del hombre. ¡Esto es maravilloso! “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree…” El hombre fue creado para tener la imagen, semejanza y autoridad de Dios. Imagen es parecerse a Dios por dentro y semejanza es parecerse a Dios por fuera. Fuimos creados para tener la imagen, semejanza y autoridad de Dios. Dígale esto a su cónyuge. Nosotros podemos mirarnos el uno al otro y comenzar a reírnos, “¿Tu…imagen de Dios?”, pero fuimos creados para esto. Dígale a su esposo (a), “Fuimos creados par tener la imagen, semejanza, y autoridad de Dios. Pueda que yo no parezco (a) ser así, pero esta es la forma como soy” ¿Nos parecemos a eso? ¿Es esto de esa manera? Pregúntale a su compañero(a), “Expreso yo la imagen, semejanza, y autoridad de Dios?” ¿Creen ustedes en la palabra de Dios? Si nosotros creemos, sabemos que esto es lo que Dios va a hacer en nuestras vidas: imagen, semejanza, autoridad. Cuando Dios creó al hombre, El lo creó de una forma muy especial.

El versículo 27 dice, “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó”. El hombre es como una pieza, parecido a la pieza de un automóvil, o motor y esta pieza está hecha de dos partes. Este es el secreto industrial. Esta pieza funciona muy bien cuando las dos partes están juntas. Si las dos partes están separadas, ellas no pueden funcionar. Hermanos, esto es así. Esta es la razón por la cual existen familias, parejas, y matrimonios. Esta pieza funciona únicamente cuando sus dos partes están juntas. La Imagen, semejanza y autoridad de Dios se expresan plenamente, solo cuando las dos partes son una. Dígale a su cónyuge, “Yo solamente funciono siendo uno(a) contigo”. De lo contrario su funcionamiento está equivocado y lleno de problemas. Esta es la verdad. Este es el secreto industrial: dos partes que forman una sola pieza. Podemos decir por ejemplo, que así como usted primero hace el diseño, el plano, de una pieza, así también Dios tiene un plano para cada uno de nosotros. El tiene el dibujo de todo nuestro ser, de cómo somos; El lo tiene todo. Este ser nuestro tiene dos partes: yo y mi cónyuge. Muchas veces podemos pensar, “Mi cónyuge no parece ser mi otra mitad; cometí un error” ¿Han tenido alguna vez este sentimiento? Creo que todos ya tuvimos esta clase de sentir. Pueda ser que los que están en la luna de miel no hayan sentido esto, pero una vez la luna de miel termine, esta experiencia vendrá. Les diré una cosa; ustedes pueden mirar en los archivos del Señor. Veamos… ¿donde está el plano de Miguel? El nombre de mi esposa es Rebeca. Cuando ustedes abran los archivos de Miguel encontraran que Miguel fue hecho de dos partes Miguel y Rebeca. Esto está en el plan de Dios, en los archivos de Sus diseños. Su esposo (a) es realmente su otra mitad. Dígale a su cónyuge: “Tu eres realmente mi otra mitad”. Amados hermanos, debemos creer esto; Dios lo sabe.

Hermanos, les diré algo, si nosotros no tenemos esta visión, nunca poseeremos completamente la imagen, semejanza, y autoridad de Dios en nuestras vidas. Estamos teniendo esta comunión porque Dios desea tener una plena expresión en cada familia. Háblele a su cónyuge, “Dios desea tener una plena expresión de su imagen, semejanza, y autoridad en nuestra familia”.

Yo quiero darles un testimonio a cerca de mí. Siempre estoy viajando y ayudando a otras Iglesias. Les digo una cosa, si yo tengo problemas con mi esposa, yo tengo un serio problema de imagen, semejaza y autoridad de Dios. Solamente un pequeño porcentaje de estos atributos pueden ser expresados. Por esta razón, si tengo algún problema, por pequeño que sea, yo tengo que solucionarlo antes de salir de viaje. De lo contrario, hermanos, no tengo ninguna autoridad, y nuestra autoridad es contra el enemigo de Dios. Nuestra casa debe ser un lugar donde podamos encontrar la imagen, semejanza y autoridad de Dios. Nosotros debemos ser capaces de decirles a las personas, “¿Quieres ver a Dios? Venga a mi casa”. “¿Quieres conocer la autoridad de Dios? Venga a mi casa”. Hoy, esta debe ser nuestra meta. ¿Tenemos hoy esta realidad? Sabemos que no la tenemos, pero estamos en el camino. Esta es la razón de tener esta comunión; no es un asunto de tomar cuidado de nuestros problemas. ¿Qué provecho tendrá solucionar los problemas si no tenemos la imagen, semejaza y autoridad de Dios? ¿Quieren solamente resolver sus problemas o quieren poseer la imagen, semejanza, y autoridad de Dios? ¿Que desean? Dígale a su cónyuge que es lo que usted quiere. Es por esto, que el camino que el Señor nos mostró en Mateo, de volvernos al principio, es tan importante. Este es el secreto industrial de nuestro ser: somos dos partes, pero una sola pieza. Dios necesita de estas partes para su propósito. Cada pieza es fundamental, básica. ¡Alabado sea El Señor!

Punto Clave:

Una pareja son dos piezas, pero una sola parte.

Su punto clave es:
Pregunta:

¿Desea usted que Dios le arregle sus problemas, o desea obtener la imagen, semejanza, y autoridad de Dios? ¿Cómo?